Para algunos puede que la productividad tenga un cierto aire rancio a esfuerzo o incluso tufo liberal. Para otros quizá os parezca la virtud que separa el éxito del fracaso, la calma del estrés, el orden del caos. Para mi:

La productividad es la medida del aprovechamiento de los recursos, la energía y el tiempo con un objetivo.

Sobre esto se han escrito miles de libros. Yo habré leído una docena y te recomiendo estos tres:

  • Los siete hábitos de la gente altamente efectiva
  • Getting things done (Organízate con eficacia)
  • Atomic habits

Spoiler de todos ellos.

Las técnicas que funcionan se basan en principios que proponen métodos y se asienta con hábitos.

🧠 Second brain

Pero tú has venido aquí en busca de consejos concretos y te los voy a dar. El primero es que le des un descanso a tu cerebro. Búscale un ayudante. Un segundo cerebro.

Descarga tu cerebro

Captura todas tus ideas, pensamientos e incluso angustias en un soporte físico o virtual.

Solo con no obligarte a recordar nada ya es una fuente de calma. Además el mero hecho de escribir, dictar o dibujar favorece la reflexión y el refinamiento de la actividad, muchas veces caótica, de la mente.

Aprende de los que saben

Ciertas metodologías ayudan a organizar ese back-up mental. Destaca una que además tiene un nombre que a ti y a mí nos resulta familiar: C.O.D.E.

  • Collect: captura todo lo que tenga valor o genere ruido en tu cerebro
  • Organize: distingue y clasifica por áreas(esferas generales de interés) y proyectos(algo concreto con objetivo)
  • Distill: Resume y elimina lo que ya no es útil
  • Express: Actúa y comparte

Entrada, proceso y salida. ¿Te suena de algo?

🧰 Herramientas y métodos

No importa (mucho) la herramienta, ni siquiera el soporte. Lo importante es encontrar (probar y cambiar cuanto sea necesario) un método o sistema que te valga. Y lo verdaderamente importante es ser persistente.

Ideas, pensamientos, preocupaciones:

Escribe, garabatea o dicta todo aquello que ronde tu cabeza. Inicialmente puede ser en una pizarra o una libreta. Si merece la pena ya lo llevarás a un sitio más seguro y formal.

Eventos y asuntos con fechas:

Todo aquello que tenga un momento para ocurrir o una fecha objetivo debe estar en un calendario. Particular o compartido, familiar o de trabajo. Es lo mismo, si tiene fecha va al calendario.

Además, si eres como yo, quizá te guste usar alguno de pared para los eventos familiares o de oficina. Con pegatinas y todo eso. (Pero es un back-up físico del back-up virtual de tu almacén principal biológico). No es el origen como ocurre con las libretas y pizarras para las ideas.

Referencia:

Hace años era valioso el tener acceso a información. Hoy estamos saturados de contenido (este artículo por ejemplo). Es imposible leerlo, verlo o escucharlo todo. Ni siquiera es saludable pretenderlo. ¿Te suena la infoxicación o fatiga informativa ?

Guarda aquel material que pudiera serte útil, pero revisa y elimina de vez en cuando tu Diógenes digital.

Tareas, email y colaboración:

Mi cerebro y el tuyo se han ganado un descanso. Estos tres elementos quedan apuntados en el calendario para el próximo artículo.