Esta frase es cierta en cualquier contexto. El mundo es un cambio constante y los mejor preparados para adaptarse a los cambios siempre tendrán mejores oportunidades.

Pero la frase, esta frase, Prepárate para un nuevo mundo… Cuando la escribes el 20 de marzo de 2020 resulta aún más evidente, casi escalofriante.

Spoiler: Lo que sigue es un volcado de lo pienso, lo que siento y lo que hago en estos días irreales. Me parece perfecto que dediques tu tiempo a otra cosa y dejes de leer esto ahora mismo.

Incertidumbre

Si algo nos sobra ahora mismo son dudas. Algunas sobre el pasado ¿Cómo empezó esto? ¿Se podría haber evitado?. Otras bien presentes ¿Qué riesgo real corren mi familia, amigos, compañeros y vecinos? ¿Cómo puedo ayudar?. Y otras del futuro, de las que me ocuparé hoy. ¿Qué va a pasar mañana cuando esto termine? ¿Se verán afectadas las relaciones personales y sociales? ¿Cuál será la magnitud del impacto económico? ¿Cómo afectará al trabajo?

Te adelanto y te ahorro tiempo.

No tengo respuestas concretas para ninguna de estas preguntas. Pero anticipo que la mayoría de las actividades humanas que se verán afectadas tras esta crisis.

Transformación

Estarás hasta las narices de oír que los japoneses escriben crisis como una combinación de peligro y oportunidad. Por supuesto que hoy percibimos el peligro muy claramente y quizá aún no vislumbramos la oportunidad. Pero la hay. La habrá.

Lo que ocurre desde siempre es un eterno proceso de transformación. Es un concepto de física básica; pero en ciertos momentos un agente externo actúa como Catalizador de un cambio a mayor escala. Quizás un cambio acelerado, indeseado, imprevisto e inoportuno. Pero un cambio transformador.

No todo en nuestro viejo mundo estaba bien; ni mucho menos. Pero estaba mucho mejor de lo que nunca antes había estado. Teníamos una sensación de bienestar, tranquilidad y progreso que hoy se echa en falta. Pero había muchas mejoras pendientes. Y creo que es el momento de usar El Catalizador para aplicar alguna de ellas.

Adaptación

En el aspecto tecnológico, como no soy un vidente y tampoco soy capaz de imaginar cambios disruptivos, sólo puedo transmitir un predicción razonada:

El Catalizador acelerará enormemente procesos de cambio que ya estaban en marcha.

  • Para empezar, obviamente, el teletrabajo, y con él la teleformación y en general cualquier actividad que pueda realizarse a distancia.

  • Se impulsarán las tecnologías de tratamiento masivo de datos y la Inteligencia Artificial. Y con ello aumentará el control de masas y la invasión aún mayor de nuestra intimidad por parte de empresas y estados. Especialmente cuando se extienda el uso de aparatos que miden parámetros de nuestra salud y actividad física.

  • Para evitar la dependencia e interacción humana, las empresas y administraciones incorporarán cada vez más robots a los proceso productivos, de transporte y de ocio.

  • Por fin, un deseo y una predicción razonable; será el momento de que se impongan las tecnologías, procesos y costumbres que racionalicen el uso y disfrute de los recursos naturales.

En definitiva. Habrá muchos cambios rápidos que nos superen como individuos y como grupo. Algunos puede que nos gusten y otros no. Habrá de todo.


Cuando el polvo se asiente, los cambios no le sentarán igual a todo el mundo. Desgraciadamente hay quien ni siquiera podrá enfrentarlos. Pero los demás tendremos la oportunidad para decidir entre aceptar o rechazar, entre impulsar o resistir.

Pero nunca podremos decir que todo seguirá igual y luego sorprendernos por los resultados del Catalizador. Esa es toda la preparación necesaria.

Saber que las cosas van a cambiar mucho y rápido. Saber que algunas no nos gustarán. Saber qué puedo cambiar en mí y cómo puedo influir en mi entorno. Saberlo para luego hacerlo y adaptarme al nuevo mundo.